Abrió los ojos, el techo era blanco, la habitación estaba tenuemente iluminada por los rayos de sol que se colaban por las rendijas de la persiana. Se incorporó somnoliento, en la silla junto al escritorio estaba sentado un orangután; llevaba puesta una camisa de los ramones y le daba caladas a un cigarrillo mientras contemplaba al recién levantado, este se irritó levemente al ver que tiraba la ceniza al suelo.
-Tío, digan lo que digan el punk ha muerto, ¿y sabes por qué?, ¿por qué calló tan rápido?, te lo diré, por culpa de la estética. El capitalismo se sirve de la estética para banalizar cualquier movimiento cultural que le parezca subversivo; pero al punk le han hecho el boikot más exagerado, pues no es un movimiento cultural cualquiera, sino el puto movimiento contracultural por antonomasia, fruto de siglos de nihilismo
-Eh!, podrías tirar la ceniza en el cenicero que tienes al lado?
-Ah si perdona... Pues eso, el punk era puro nihilismo negativo puesto en practica, pero no por intelectuales como había sido siempre, sino por jóvenes sin futuro hartos de convencionalismo estúpidos. Y lo que hicieron fue, adoptar como virtudes, patrones de conducta, que la sociedad convencional del momento tenía encasillados como defectos.
Pero claro, como buenos jóvenes tenían que manifestarlo visualmente, y así surgió la estética punk. Pero el capitalismo no lo podía permitir, y usando como herramientas; la globalización y el consumo, lo han convertido en una moda más. Arrebatándole sin remedio, todo su trasfondo filosófico, ¿el resultado?, pivit@s con cresta y pircines, que lucen camisas de 15 pavos de los ramones, que dicen gracias, de nada, porfavor... Y están sacándose batchillerato, pues quieren tener un futuro para cuando se les acabe la tontería.
Al término del discurso, y tras apagar el cigarro en el cenicero, el orangután se levantó de la silla, caminó hasta la puerta, la abrió y salió sin despedirse.
-!Pero cierra la puerta al menos!-. Gritó el de la cama
-vale, vale-. contestó el primate volviendo sobre sus pasos y cerrando la puerta al fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario